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viernes, 6 de febrero de 2015

¿Qué le pasa a los mejicanos?
 Mucho ruído y pocas nueces...

          

       
   Imágenes extraídas de Google

  Vergüenza mundial.

 A través de escritores, de productores de cine, de la cultura musical, difundidos por todos los medios de comunicación masiva, nos habíamos creído que los mejicanos eran un pueblo bravío, indómito, valiente y temerario. ¿Quién no llegó a admirarlos, en alguna etapa de su vida?
  Lo que la actual realidad nos está mostrando, es que todas esas virtudes no pasaban de un simple folkclore mediático.
  Más de uno de mis lectores, al leer este post, pensará que escribí un mero disparate, motivado por la indignación y la impotencia al ver a tanta gente civil, trabajadora y humilde ser vejada, torturada, asesinada y carbonizada por bandas de cobardes armados hasta los dientes, ante la cómplice contemplación de los tres Poderes políticos que conforman el famoso y fallido Estado de Derecho de la República de México. ¿Alguien ya se preguntó, porqué las víctimas siempre son personas de clase media para abajo? ¿Cuántos hijos de Legisladores, de Ministros, de oficiales de las FFAA y de la oligarquía empresarial, fueron desaparecidos, decapitados, torturados hasta la muerte, carbonizados y ejecutados impunemente?
  No me extraña que la clase política (incluyo en ésta, a las organizaciones sindicales), se "horrorize" ante los medios, y haga a través de ellos, lastimosos discursos de "solidaridad" para con las familias de las víctimas...una vomitiva hipocresía!
  Pero sí me llama poderosamente la atención, la complicidad silenciosa de los mandos militares. ¿Acaso con hacer patrullar a unos soldados con poderosas armas automáticas, pretenden convencer al pueblo de que "están haciendo algo"?
 ¿No es el papel primordial de las FFAA proteger y defender a sus conciudadanos de las agresiones delictuosas, cuando las fuerzas policiales no pueden, o no quieren, cumplir con su deber? ¿Dónde quedó el patriotismo, el nacionalismo y el compromiso ante el Pabellón Nacional de cumplir con ese estricto deber?
  Los derechos y la seguridad de las personas comunes de los pueblos, están por encima del librito creado por esa hipócrita clase política, llamado Constitución Nacional, con el único cometido de protegerse de sus fechorías constitucionales.
  Todas las ramas militares, pueden y deben ponerse del lado de sus pueblos civiles, de los honestos, de los trabajadores de todos los ámbitos que existen, y protegerlos con sus vidas, de ser necesario. Es una vergüenza mundial, que bandas de bárbaros semi-analfabetos afiliados a todas las formas de violencia delictiva, manden más que los Generales, Brigadieres y Almirantes de una de las potencias americanas de nuestro tiempo. Se me ha dicho, que los dólares americanos son culpables de esa omisión de justicia en la hermana República mejicana. Si he de creer en esa hipótesis como algo objetivo, entonces no podré evitar convencerme de que los Tres Poderes han descendido al último escalón de la sociedad: Prostitución socio-político-económica.

 Buscando una salida.

  Ha quedado demostrado hasta el hartazgo, que las manifestaciones callejeras pueden estar organizadas con la mejor de las intenciones, pero no han dado resultados positivos. Es más, estas manifestaciones son lo que las autoridades podridas por la corrupción más desean, pues hacen mucho ruído y rompen pocas nueces. 
  Hermanos mejicanos, sean ustedes, ante la impasibilidad de las máximas autoridades en combatir el caos social de su nación, los protagonistas directos en esta lucha: sin salir de sus casas, - para no ser golpeados por los esbirros de la oligarquía podrida que se enquistó en el poder, ni para ser encarcelados, torturados y desaparecidos por los esclavos uniformados - almacenen víveres para varios días, y permanezcan en sus hogares, con sus familias, sin salir a trabajar. El trabajo de ustedes, es lo que mantiene a los gusanos que desde las esferas de poder "constitucional", carcomen y pudren  la mente y la carne de sus seres queridos, y la de vosotros mismos. Atrincherense, no dejen que los mandamás penetren sus puertas para obligarlos a seguir produciendo la materia que los alimenta y fortifica. Sin mano de obra productiva, el poder se desmorona en contados días, y por ende, se verán obligados a tomar medidas urgentes contra el mal que provocó el Paro masivo de brazos caídos por tiempo indeterminado.
  No teman por represalias, pues Latinoamérica estará presente y observando de cerca la reacción de las autoridades. Y si en verdad la OEA, la CELAC y la UNASUR, se solidarizan con ustedes, repudiando con firmeza la omisión de justicia por parte de los tres poderes mejicanos, no dudará en planificar un bloqueo económico-comercial, si así fuese necesario. 

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  Walter E. Carena
   Twitter: @wcarena