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martes, 12 de agosto de 2014

RELIGIOCRACIA:  Dictadura encubierta

           

                


   
 Imágenes extraídas de Google

Creencias y supersticiones medievales

  Pecaría por necedad extrema, si negara que las religiones (todas) tienen un componente social muy importante en nuestra civilización, es más, ha sido lo más importante como filosofía social - reguladora de conductas - para haber llegado hasta hoy, de la forma como la civilización es actualmente. De ninguna manera, creo que haya sido imprescindible, apenas muy importante.
  Oímos constantemente, hablar de las atrocidades que las religiones cometieron, cometen y cometerán. ¡Y vaya si es condenable!
    Hasta aquí, no estoy diciendo nada nuevo. Pero...no puedo dejar de preguntarme, si aún en el siglo XXI se le deba dar tanto poder, preponderancia, y confianza casi ciega.
   Las religiones, no son otra cosa que un compendio de mitos, creencias y supersticiones medievales; pre-medievales, y (¡Oh, absurdo!) actuales.
  No se debe caer en simplismos tan cholulos, como el que argumentan las personas religiosas de que un no-religioso es ateo. ¿Acaso el ser humano es tan poco racional,como para necesitar de una organización histórico-filosófica para creer en un Dios? 

¿Por qué han sobrevivido hasta hoy?

   Muchos se hacen esta pregunta, y muchas han de ser las respuestas.
   Las religiones tienen como base principal, para su existencia, a la comunicación de masas (poder mediático). Sin ésta, no existirían ninguna de las religiones hoy existentes, la comunicación de masas siempre estuvo presente, desde que los humanos comenzaron a formar clanes parlantes, por todo el planeta. Las religiones eran precisamente eso: comunicación pura y exclusiva.
  Primitivamente, no existía otra forma de organizarse en comunidad. La religión era como la Constitución y los Códigos  Judiciales de hoy en día, es  de ahí que nació. A medida que se veían los resultados positivos de este recurso, no faltó quién se diera cuenta de su poder de inducción y la transformó en la forma más efectiva de atemorizar, dominar y explotar al prójimo; torturar, violar y asesinar legalmente, sin ser castigado por ello (cualquier similitud con la actualidad, no es mera coincidencia).
          


       
  Imágenes extraídas de Google

 Lo que no dejo de preguntarme es: ¿como es posible  que haya sobrevivido hasta el siglo XXI ?
   La respuesta es simple: quién tiene capacidad para comunicarse con las masas, la utiliza en provecho propio, por que roba dinero y bienes, con la autorización del robado. El enriquecimiento ilícito, así, deja de serlo. Y hay más, en la mayoría de los países del mundo, los Estados los premian por ello, recortando significativamente la carga tributaria.

Conducta regulada

  También es cierto, que la religiosidad logra regular la mala conducta de una importante cantidad de ciudadanos descarrilados, que pierden o ignoran los valores morales y sociales, tan necesarios para convivir armoniosamente en la sociedad. ¿Es que todavía no existen formas legales, académicas y científicas, que puedan regular la conducta de esos descarrilados?
La necesidad de creer en "algo"

  Es lo primero que se le viene a la cabeza a todo el mundo, cuando alguien quiere saber para qué sirve la religión.
  ¿Creer en algo? ¿Por qué? ¿Acaso ya no es hora de que la humanidad crea más en la Naturaleza, en sus códigos y leyes? ¿No hay personas dignas de confianza, que obstenten poder político y cultural, y que nos sirvan de referentes en los que confiar?
  Parece que los individuos contemporáneos, se resisten a creer en ellos mismos; en las instituciones que proponen filosofías y proyectos de caracter objetivo, dándole prioridad a lo subjetivo, lo fantástico y a lo que se viene prometiendo hace miles de años, y que nunca se cumplen esas promesas, que no son otra cosa que profesías irreales. Si alguien discrepa con este pensamiento, lo conmino a demostrar objetivamente que estoy equivocado. Pues es muy fácil discrepar, cuando se  repite lo que hombres sagrados han predicado siempre, una y otra vez.
   He llegado a pensar que gran parte de la humanidad prefiere continuar en la era primitiva, cuando los medios de comunicación apenas existían por medio del boca a boca, y después con aves mensajeras. ¿Pensarán seriamente que los medios de hoy en día, son obras de Lucifer

  Existen determinadas religiones, a las que por su carácter radical, y convenientemente obtuso, se las puede llamar  Dictaduras, sin temor a exagerar con tal sustantivo.  
  Mientras sean una poderosa fuente de recursos político-económicos, estaremos obligados a convivir con las religiones. El gran desafío, es permanecer impermeable a las promesas que sus oradores nos hacen constantemente, para ello, debemos tener siempre presente que los predicadores han sido instruídos cuidadosamente para este fin: convencernos de que la felicidad es monopolio de la religión. 


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Walter E. Carena
Twitter: @wcarena