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lunes, 28 de julio de 2014

MAFIOCRACIA: La enfermedad curable que aqueja a nuestras democracias.

           

      
   Imágenes extraídas de Google

                              Cuando el dinero  se hace vicio

 Epidemia curable

     Por cierto, que no es algo nuevo. Ya es parte de la historia de las naciones del mundo. Precisamente por ser así, es que resulta altamente preocupante. Es como si apareciera una plaga de resfríos y nadie quisiera contenerla (digo resfríos, no por ser una enfermedad leve, sino por ser fácilmente curable ).
   Esta epidemia, se propaga velozmente porque nadie la considera como tal. Es más, la mayoría la acepta con alegría, como algo que deseó padecer durante largo tiempo...¡y por fin llegó!
   Tiene muchos síntomas, pero uno de ellos que es fácil de detectar y muy difícil de erradicar o calmar, es la pérdida de valores, morales y éticos. Quién no los posea, es un potencial futuro soldado de las Mafias.
  ¿Ya nos hemos preguntado el porqué de la desvalorización de la educación pública, laica y gratuita? 

 Vocación educacional  

   Siempre me pregunté, y pregunté a mucha gente el motivo por el cual los docentes vocacionales no son los mejores pagos de la sociedad. Deberían ganar tanto, o más que el presidente de un país, de una multinacional o de un poderoso Banco. ¿Acaso habrían llegado a donde están, si no fuera por los docentes? Este ejemplo es apenas demostrativo, ya que la lógica es la misma en todas las áreas sociales.
   Y las respuestas siempre convergen hacia una misma realidad: Corrupción mafiosa. Es lo mismo que hacen los Padrinos con sus soldados: "Tú me proteges con la vida; me ayudas peligrosamente a que sea cada vez más rico y poderoso, a cambio te dejo vivir y te doy propinas y limosnas. Con eso respirarás, hasta que se me antoje". En el caso de los docentes, los Padrinos son el sistema político, principalmente el llamado Estado de Derecho, y los Sindicatos  son sus policías inspectores...aunque parezcan lo contrario.
    Se me dirá que la corrupción y el vicio por el poder y el dinero, son parte del ADN de la mayoría de los seres de nuestra especie, y lamentablemente, es cierto. Lo que no quiere decir, que ya sea tarde para evitar que esta cruel epidemia campee alegremente hasta el fin de los tiempos. Siempre existirán personas de bien que sigan luchando al mejor estilo Elliot Ness, contra este flagelo social...debemos instalar en nuestras mentes la idea de sumarnos a ellos, será una semilla abonada con los valores morales que no tenemos que perder. Y seguramente, germinará antes de lo que imaginamos.


                                            No renunciemos a ellos


                                             Un primer paso

Votar científicamente

  Tal vez, existan numerosas formas de dar el primer paso para construir frenos al avance de la Mafiocracia. Según las culturas, religioncracias, e historias políticas, podrán aplicarse formas diversas que sean adecuadas a ellas. En lo concerniente a nuestro continente sudamericano, peculiarmente socio-político-cultural, la forma que aparece como la más adecuada, es la utilización del propio sistema democrático que el Estado de Derecho nos ha implementado: el sistema electoral.
   Cuando se trata de ir a las urnas, ya sea para elegir personas, programas, leyes y/o derogación de las mismas, la sociedad en su mayoría responde con un voto inducido: por floridos y enérgicos, discursos; por los medios de comunicación en todas sus formas; por tradición dinástica; por ideologías y fidelidades partidarias, o porque quiere "ganar" se inclina por el candidato que aparece con más posibilidades de ser electo - como si tratara de una apuesta  turfística.
    El primer paso, debe ser a través del voto científico. Ese que tiene que analizarse, y estudiar a todos sus componentes con detenimiento casi obsesivo; munirse de todos los valores altruístas que sea posible y hacer radiografías exhaustivas a todos aquellos, y aquello, que esté en la disputa. Debemos enfocar la moral como una ciencia imprescindible para la convivencia, y por qué no, para la sobrevivencia de nuestra especie. No tenemos que dejar lugar para que esta ciencia se tome como algo obsoleto, cursi, y fuera de moda. Esto es lo que los enemigos de la honestidad y la buena moral suelen hacer para facilitar su penetración y posterior dominio.
   En algunos de nuestros países se acercan elecciones presidenciales, espero que este post llegue a tiempo para contribuir con un humilde granito de arena a dar este primer paso. Es hora de sacar el pié del acelerador político-consumista, y posarlo suavemente en el freno de la Mafiocracia.

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   Walter E. Carena
   Twitter@wcarena