sábado, 9 de noviembre de 2013

LA SEPARACIÓN DE LOS ESTADOS Y LAS RELIGIONES...¿Es una eterna utopía?

           

Respuestas sin sentido

  Cuando  hacemos la pregunta del sub-título, las personas fieles a las religiones nos responden "Desde que el ser humano piensa, la Religión está atada a la Política". Es cierto, pero en nuestros días, no tiene sentido una excusa tan arcaica: ¿no hemos evolucionado en política lo suficiente, como para no depender de las religiones?
  No se trata este artículo, de censurar y/o maldecir a las religiones. Se puede ejercer ambas obligaciones sociales por separado, sin que una dependa de la otra. La política, es un ejercicio objetivo. La religión es una filosofía subjetiva. Una persona, puede ser un excelente político y un excelente fiel religioso al mismo tiempo, sin que ambas se amalgamen. Quién no quiera, o no tenga capacidad mental para hacerlo, no merece ser ni una cosa, ni la otra.
  Cuando aptitudes y obligaciones morales y sociales, deben ser hechas por obligación propia o conjunta, los hechos objetivos nos muestran la transparencia de la realidad de los medios utilizados para alcanzar un fin.  Si los hechos y métodos son subjetivos, nos obligan a hacer uso de la imaginación, la esperanza, la incertidumbre y la fe en esos mismos medios utilizados. Lo objetivo es sólido, visible y tangible. Lo subjetivo, es apenas audible.

Consecuencias
 
 Han sido muy graves y dolorosas, las consecuencias sufridas por nuestra civilización a lo largo de la historia, a causa de esta dualidad socio-política. Todo el mundo, por más iletrado que sea, sabe eso, solo los fanáticos lo niegan. Ya está comprobado, desde hace varios decenios por los científicos de la Mente y el Comportamiento Social, que el fanatismo es una anomalía, y es el primer síntoma de la Esquisofrenia o la Psicopatía.
Si las religiones no estuvieran dualizadas con la Política, no tendrían el poder suficiente para imponer sus filosofías y castigar a los infieles. No poseerían el Derecho Divino de torturar y asesinar. No tendrían bunkers repletos de oro y diamantes escondidos en sus catacumbas, mientras le dan pan viejo y sopa fría a los pobres que golpean las puertas de sus templos, rogando para que no los dejen morir de hambre.
  Las religiones son necesarias, bienvenidas y admiradas, desde que no causen sufrimiento; desde que no provoquen riñas entre los ciudadanos; desde que no condenen y censuren a aquellos que prefieren otras orientaciones espirituales, o simplemente deseen vivir sin ninguna de ellas; desde que practiquen sus rituales y ceremonias puertas adentro.
  Sin la sociedad de las religiones, los Partidos Políticos tendrían que ser más sinceros, convincentes y objetivos en sus discursos y procederes. El voto sería más valioso y auténtico.
 Hoy tenemos dos ejemplos cercanos de que la política sin influencia de la religión, conlleva a la paz y a la admiración, un gobernante de una de las naciones más grandes del mundo, y otro de una de las más pequeñas: Vladimir Putin, presidente de Rusia, y José Mujica Cordano, presidente de la República Oriental del Uruguay.
  No fue ningún líder religioso que logró la paz entre USA-OTAN- Israel- Arabia Saudita y Siria- Irán-Rusia. Fue un estadista, que en defensa de intereses geo-políticos, salvó de la barbarie genocida a poblaciones civiles religiosas de ambos lados.

       


  No fue una religión que transformó a un guerrillero revolucionario armado y combatiente, en un respetado y admirado político sin armas, después de haber sido moral y físicamente masacrado por obscuros personajes de baja moral, muchos de ellos, fieles a doctrinas religiosas. Y sin ser apoyado por capitales económicos-religiosos, pudo ganarse no solo la confianza y admiración de sus patricios, sino también las de los pueblos y líderes sociales, mundo afuera. No está siendo un líder religioso, quién mantiene las relaciones amistosas con el gobierno de la hermana República Argentina. Sin embargo, son fieles religiosos de ambos países rioplatenses, quienes abogan por el rompimiento inmediato, entre dos hermanos históricos.
         

Reflexiones

  Hemos escuchado decir a mucha gente, que el mundo viviría mucho mejor sin las religiones. No creo que sea así.
   El mundo viviría indudablemente mejor, si las religiones evolucionaran; se adaptaran a los tiempos modernos y dejaran que la Historia duerma en sus aposentos medievales. Las religiones (gran parte de ellas) deberían perder el miedo ancestral y machista que le tienen a la mujer, a la que utilizan para procrear, dar placer y desahogar sus más bajos instintos...aunque intenten demostrar lo contrario. No se puede mutilar, torturar y asesinar a una mujer con la anuencia de la Justicia (clase política), como sucede hoy mismo, en muchos Estados donde la Religión domina a la Política.
   Religiones, como culto espiritual, filosofía y fidelidad histórica no deben ser combatidas o reprimidas. Pero aquellas que como cuñas malignas penetran en el organismo de las Administraciones Públicas y los Partidos Políticos, deben ser detenidamente observadas, investigadas y separadas hacia su objetivo primordial: la Fe en subjetivos seres omnipotentes, que luchan por la Salvación de la vida en nuestro Planeta.

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   Walter E.Carena
   Twitter: @wcarena