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viernes, 21 de septiembre de 2012

Imputabilidad hasta los 16 años: ¿Quién tiene razón?


 Cuando se quiere, se puede - El exitoso trabajo con delincuentes juveniles, del Padre Mateo Méndez.

  
Padre Salesiano Mateo Méndez, fundador del Movimiento Tacurú - Uruguay.

    ¿Quién mejor que este señor, para ser consultado sobre una controvertida ley, que será plebiscitada en las elecciones de 2014? Se trata nada más, ni nada menos, que del heroico Padre Mateo Mendez: http://www.sociedaduruguaya.org/2011/10/minga-mateo-mendez-y-su-nuevo-proyecto-enfocado-en-los-adolescentes.html
     El padre Salesiano, ha trabajado denodadamente para salvar de las nefastas tentaciones del capitalismo salvaje, a los gurises - como a él, y a todos los uruguayos nos gusta llamar a los niños y adolescentes -. Yo, humildemente, y sin ser religioso, lo ilustro  como la lucha Bíblica entre Dios y Satanás. Y estoy convencido de que no exagero en la comparación, pues nací, me crié, trabajé y viví hasta el 2005, en el Barrio Lavalleja, junto al Barrio Borro y Las 40 Semanas - zonas tristemente célebres por su pobreza, y falta de atención a la niñez y la adolescencia, por parte del Poder Público. También en esos barrios existen agrupaciones religiosas y filantrópicas que hacen obras sociales similares, me remito a resaltar la del padre Mateo, por que como vecino del Barrio Lavalleja, pude acompañar de cerca su obra.
    Yo conocí personalmente, a muchos de sus acólitos. Quienes fueron indigentes, ladroncillos, drogadictos y resentidos de una sociedad, que los ignoraba y/o temía.
    El Padre Mateo, haciendo esfuerzos sobrehumanos para no dejarse vencer por la impaciencia, convenció a esas victimas inocentes del Sistema, a participar directamente del Proyecto Movimiento Tacurú. En pocos años, con mucho esfuerzo y poco dinero, esos gurises que yo había visto al borde del abismo, se trasnformaron en Carpinteros; Técnicos en varias profesiones; jugadores profesionales de fútbol; vecinos respetuosos y confiables; estudiantes y jefes de hogares, absolutamente comprometidos con su familia y sus profesiones, empleos, e instituciones filantrópicas y deportivas.
    Nunca la ciudad estuvo tan limpia, como en la época en que el Intendente Mariano Arana le concedió al Movimiento Tacurú, el barrido y recolección de residuos de la Capital.
    Ahora, que en Uruguay y en otros paises de América Latina, se ha puesto en mesa de discusión la reforma constitucional, para bajar la edad de Imputabilidad Penal a los dieciseis (16) años de edad, nos preguntamos, quién tiene razón en promover o descartar la posibilidad de tal reforma.
    ¿A nadie se le ocurre plebiscitar reformas constitucionales, que sirvan para hacer cambios en el Código Penal, que condene a prisión severa y prohíba a los delincuentes de guantes blancos, a seguir ejerciendo cargos públicos y/o políticos, por los delitos mil veces comprobables de corrupción y abuso de funciones?
 
    ¿Los menores de hoy, son los mismos que los de hace treinta años? ¿No da la impresión de que son - con la misma edad de los de antes - mucho  mayores? ¿No tienen los gurises de hoy, una madurez tal, que les permite ser conscientes de sus actos? La respuesta es obvia.
    Lo que no es obvio, es creer que encerrándolos y castigándolos después que cometen delitos, pudiera ser una solución perfecta. Los que defienden esa reforma, alegan que la población clama por más seguridad.Y es cierto. Pero... ¿No sería como calmar un dolor físico con analgésicos?  No se trata de combatir los síntomas, sino de prevenirlos; y en último caso, curar la enfermedad, lo que conlleva más tiempo, paciencia y desgaste emocional. Esto es precisamente lo que el Padre Mateo ha venido haciendo y pregonando, con óptimos resultados.
    Pero el trabajo del Padre, y de toda la comunidad Salesiana, no es suficiente para disminuir la delincuencia juvenil en Uruguay. Sí, es un ejemplo, no solo a tener en cuenta, sino a ser implementado por el Estado, de forma responsable, persistente y prioritaria.
         Imágenes Extraídas de Google.

      Sede del Movimiento Tacurú en el Barrio Lavalleja - Montevideo
                      

   Es difícil entender, como los dos gobiernos socialistas aún no lo han hecho. ¿Por qué dejar una actividad social tan importante, únicamente bajo la responsabilidad de una entidad religiosa? ¿Es imposible que ambas trabajen codo a codo, aunque una sea agnóstica? ¿Acaso la población, no merece ese esfuerzo conjunto?
    Como respuesta a estas preguntas, el estado debería llamar al Padre Mateo Méndez para que aporte su rica experiencia, y pueda contribuir a  que la enfermedad sea curada efectivamente, y de forma sustentable y prevenible.
    Como se ha visto, existen quiénes quieren contribuir a solucionar - o por lo menos, minimizar - este intrincado problema social. Si también existen los que no quieren corregir, o corregirse, esos, deberán bancarse las consecuencias de la reacción de la sociedad, cuando se apreste a protegerse de sus conductas, de manera política: votando - o no- a favor de la imputabilidad.
    Todavía hay tiempo, las elecciones son en el 2014. 

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  Walter E. Carena
  Twitter: @wcarena