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martes, 18 de septiembre de 2012

Lula da Silva: Su nueva imagen

  
 El líder petista ya está curado...¿y la barba?

          
                              Paulo Salim Maluf - PFL            

    Faltando poco menos de veinte días para las elecciones municipales en Brasil (7/10/2012), quedan públicamente expuestas algunas mutaciones de importantes líderes políticos. Mutaciones políticas y hasta ideológicas. No voy a enumerar a todos, apenas al más importante, y archi-conocido ex-Presidente.
    El máximo líder izquierdista de la política brasileña, Luiz Ignacio "Lula" Da Silva, protagonizó uno de los peores procederes personales, en esta carnavalezca campaña electoral.
    Hace ya unos cuantos días, apareció en los medios, sin barba (claro símbolo revolucionario socialista), y dándole un abrazo lleno de sonrisas y "piadas" -chistes-, al máximo representante derechista de la corrupción y la delincuencia de "guante blanco", el inefable Paulo Salim Maluf.
    Este personaje, tristemente célebre por sus desvíos de remesas a los paraisos fiscales de Suiza; EEUU, Bahamas y quién sabe a cuántos agujeros del mundo capitalista, tiene unos 60 procesos en andamiento. Sí, en andameinto por que es millonario, de lo contrario, si fuera un revolucionario de los 60 y 70, y muy alejados del adjetivo "ricos", habría sido arrastrado por el barro mediático y colgado a secar en plaza pública - léase pueblo común, que se cree todo lo que la TV abierta le transmite en la sala de sus propias casas -.
   Este carismático líder "socialista", que ahora aparece semejante a Sarney, no tuvo reparos en intercambiar abrazos y sonrisas con su "archi-enemigo" político. Y  no fue por motivos que favorecieran directamente a los que lo votaron dos veces (ni por cuestión de "Segurança Nacional")  fue para ganar un minuto más de publicidad electoral en la TV. Para que su -otra vez impuesto por él mismo- candidato a la Prefeitura (Intendencia) Paulista, tuviera más chance de ganar la próxima elección.
   Lo que parece haberse perdido de vista, es que la gran transformación socio-económica del Brasil, tuvo como gestor principal a el ex-presidente y sociólogo, Fernado Henrique Cardozo. Sin esa inédita transformación, Lula Da Silva tal vez nunca hubiera ganado la presidencia del país de origen lusitano. No tanto por el éxito económico de la misma, sino por las articulaciones que fueron facilitadas, con partidos de centro izquierda y con algunos prominentes empresarios y políticos de la  derecha conservadora . Fue algo así, como la trillada gobernabilidad, que tanto se usó en otros países de la región.
    Poderosos empresarios criollos y extrangeros, tuvieron la "visión" de ampliar el mercado de sus productos, más allá de USA y la CEE, lo que veían, en realidad, era que en China, India y Rusia, estaba el mercado casi inexplorado, de más de la mitad de la población del Planeta...y querían llegar a él. Precisaban a alguien, que les simpatizara a los régimes de las potencias que poseían ese sustancioso mercado. Y allí estaban: Luiz Ignacio "Lula" Da Silva, y Celso Amorín (ambos revolucionarios socialistas). No cabe duda, que la estrategia fue muy bien pensada, y por eso resultó tan beneficiosa para el Brasil y para toda América del Sur. Es algo, que los izquierdistas debemos aplaudir de la derecha neoliberal brasileña: todos salimos ganando. No intento heroificar al capitalismo verde-amarelo, apenas reconocer que para obtener su objetivo, éste tuvo que cederle espacio a un luchador incansable por las causas trabajadoras y sociales, y lo hizo bien: la justicia social en Brasil, aún deja mucho que desear, pero nunca estuvo mejor que ahora.
   La buena noticia, es que la Sra. Dilma Roussef , Presidenta de Brasil, se mantenga fiel a su ideología revolucionaria socialista, como lo ha venido haciendo hasta hoy, aunque pulseando con la derecha capitalista. 
  De líderes como ella, depende en buena medida la consolidación de la tan soñada y esperada Unión Sudamericana.
 


  No voy a ser tan injusto de ignorar que Lula también ha contribuído mucho en ese objetivo. Lo que sí me preocupa, es que las brisas que soplan en la cima del Poder, (ese Poder que no ha perdido, ya que muchos aún lo llaman de Presidente) lo empujen hacia la derecha y se desbarranque, ante las miradas burlonas de las oligarquías continentales y extra-continentales.

  Walter E.Carena
  Twitter: @wcarena